martes, 30 de enero de 2018

Capitulo XII. Segunda Estadia en Caracas



CAPITULO     XII
SEGUNDA ESTADIA EN CARACAS
De nuevo en Caracas con Jose Domingo. Primera oferta de un empleo formal. El dia que me fui de la casa de mi mama. Cuando Jose Olivo llego a Caracas por primera vez.  El dia que Fidel conoció a su mama.  De Socarras a Tienda Honda y Carmelitas. Ultima visita de Pedro Infante a Venezuela. Mi trabajo como “Dependiente en la “Fuente de Soda Caracas”·. Descubierto por mi mama. Mi amistad con Salvador Serrato. La visita de mi papa  en Caracas. Mi amistad con Jose Olivo en Caracas. Viaje de Caracas a Tovar con Jose Olivosion
Cuando un recuerdo se convierte en unaIlusión,
 es porque ha quedado en tu corazón.
No es vivir con ello. 
Es saber que puedes revivir los mejores momentos
como una pelicula desde el fondo de tu corazón.

“El recuerdo es el único paraíso
del cual no podemos ser expulsados.”
Jean Paul

De nuevo en Caracas con Jose Domingo

En enero de 1954, por efecto de la carta que Jose Merced Escalante le envio a mi madre, en octubre pasado, volvi para Caracas, esta vez en compañía de mi hermano Jose Domingo, quien fue inscrito en una escuelita de primer grado, ya que a su edad no conocía la o por lo redondo. Mi papa no lo había puesto en la escuela.  El no se adapto al sistema impuesto por nuestra madre y se regreso, a escondidas,  para el Sur del Lago, en el Estado Merida, para la casa de nuestro padre.

Yo fui inscrito en la Escuela Miguel Antonio Caro, para iniciar el cuarto grado. Paralelamente, me pusieron a trabaje como ayudante de un vendedor ambulante de telas, (marchante), que trabajaba en un almacen ubicado al lado de la Iglesia de Palo Grande, Parroquia San Martin.

Primera oferta de un empleo formal

Nosotros vivíamos en El Rincon, a dos cuadras de las esquina de Nacimiento en la Avenida Sucre.  Yo había hecho amistad con un joven vecino, conocido con el sobrenombre de “Caraota”, por un lunar en la mejilla. El sabia de los castigos a que yo era sometido, y un buen dia me me hablo de un trabajo que iba a dejar.  A escondidas me llevo al sitio, me presento, me recomendó y me dieron el empleo para empezar al dia siguiente.

Corria el mes de abril de 1954, tenia 14 años de edad. Ya había hecho una semana de pasantia para conocer las actividades y lugares inherentes a mi nuevo empleo, cuando mi madre se entero  de que yo no había dejado el empleo de San Martin. Me castigo severamente.

El dia que me fui de la casa de mi mama

Ese misma noche, me fui de la casa (y no volvi jamas).  Dormi en un carro viejo estacionado en Ruperto Lugo, detrás del Miguel Antonio Caro. Por la mañana me lave en la bomba La Continentl de la Avenida Sucre y me fui para mi nuevo trabajo en la empresa Representaciones Pazmiño Bulnes & Cía., ubicada en la Esquina de Socarras.

El Señor Pazmiño, de nacionlidad ecuatoriana, había ejercido la sastrería, y ahora se dedicaba a la confeccion, impresión y venta de calendarios, venta e instalación de  placas metálicas en quintas, edificios y negocios. Ademas, tenia un estudio fotogfrafico y varias habitaciones alquiladas, uno de los inquilinos era un dibujante de anuncios publicitarios para la prensa. Tambien dibujaba caricaturas a guache y tinta china, e abundaba el trabajo.

Alli trabajaba la Señora Blanca y su hija Sonia Margarita Diaz, oriundas de San Cristobal, Estado Tachira. Tambien trabajaba como secretaria Luisa Rada, presuntamente fallecida  en una explosión ocurrida en una fabrica de fuegos artificiales, en La Pastora.

Yo con mi trabajo de “oficce boy” asegurado, le conte a la señora Blanca lo que me estaba ocurriendo.  Ella, muy conmovida, lo consulto con el patrón, y me dijeron que podía dormir en el taller de la sastrería.

Desde ese momento, no volvi mas para la casa de mi madre ni para la escuela. Me empezaron a pagar Bs. 100.oo mensuales, me daban de comer y la vivienda.  La señora Blanca se convirtió en mi protectora.  Ella tenia cuatro hijos y había criado a dos sobrinos. El hijo mayor había estudiado mecánica automotriz, trabajaba en una conocida ensambladora, tocaba arpa y tenia un Renault antiguo. Los dos sobrinos estudiaban bachillerato. Se graduaron de ingenieros. Las tres hembras también eran estudiantes,

Vivian en los Castaños, en La Gran Colombia.  Todos los domingos me invitaba para su casa, donde almorzaba y escuchaba música criolla.

Cuando Jose Olivo llego a Caracas por primera vez

Como mi hermano Jose Domingo se había ido para Los Andes, le informo a Jose Olivo donde trabajaba y donde vivía mi madre. Jose Olivo se le presento  mi mama en el Teatro Venezuela, donde ella trabajaba.  Ella le informo que yo me había ido de la casa y que no sabia donde estaba.

El venia a continuar sus estudios de bachillerato.  Pero en vista de que no encontró apoyo, se fue para el Correo de Carmelitas, donde trabajaba su hermano Leopoldo Ramirez.  El le garantizo su estadia en Ciudad Tablitas.  Ademas, Jose Olivo hizo unas cuantas guardias en el servicio Postal de Caño Amarillo.  Tambien visito a su hermana Antonia Ramirez, quien vivía en Los Rosales.

Yo estaba trabajando y viviendo en Socarras, Y a través de nuestra prima Chua Jimenez,  que vivía en Gato Negro y que si sabia de  mi paradero, nos pusimos en contacto. Y siempre nos hemos mantenido en constante comunicación hasta la presente.

Jose Olivo continuo sus estudios de bachillerato en el Liceo Caracas y realizo varios trabajos. Pazmiño Bulnes  tenia otro local al lado de la Iglesia Corazon de Jesus a Socarras en la Avenida Fuerzas Armadas, donde  Jose Olivo sin mucha experiencia le hizo una instalación eléctrica para el alumbrado. Yo fui su ayudante.

El dia que Fidel conoció a su mama
En esos días, mi hermano Fidel, se entusiasmo por lo que le había contado Jose Domingo sobre su estadia en Caracas. Le pidió la dirección y le dijo a mi papa, alla en el Sur del Lago:
-¡Papa, yo voy para Caracas a conocer a mi madre!.  El tremendo pescozón que papa le dio, lo tendio largo a largo en el piso de la tierra llana.  ¡Pero el se vino!
Llego al Cine Venezuela, en la Avenida Sucre de Catia y le pregunto a una taquillera “quien era la Señora Ana Celia Escalante”.  Se la buscaron porque estaba viendo la película.  Al estar frente frente, el le dijo que venia a traerle un mensaje de sus hermanos de Santa Barbara.  El curiosamente le pregunto:
-¿Y usted quien es?. El le respondio, yo trabajo en la loma y continuo el dialogo.  Ella le pregunto por la familia Escalante Morales por su hermana Maria Eva.  Al buen rato, Fidel le pregunto:
-¿En verdad, usted no sabe quien soy yo?.
-No, ¿digame quien es usted?.  Fidel, se le arrodillo, con la voz entrecortada y las lagrimas desbordándose por sus mejillas, le dijo:
Madre, yo soy su hijo mayor, Fidel el hermano de Rafael Angel!
Ante aquel drama, las palabras estaban de mas. Se abrazaron y se pidieron perdón, El le pregunto por mi, y ella le dijo, Rafael Angel, ese sinvergüenza se fue de la casa y no ha vuelto mas. No se por donde anda.  Ella salio del trabajo y se fueron para la casa, donde el ceno y se acostó a dormir.

Yo vine a saber de mi hermano Fidel mucho tiempo después., pues los lazos comunicativos entre mi madre y yo estaban interrumpidos.

De Socarras a Tienda Honda
Debido a que en el Gobierno de Marcos Perez Jimenez iban a construir la Avenida Fuerzas Armadas, nos mandaron a desocupar y nos mudamos para un segundo piso entre Maturin y Tienda Honda. Alli habia mucha incomodidad.

En el dia trabajaba con el señor Pazmiño.  El había puesto una exhibición de sus productos en la entrada de un edificio ubicado en la Esquina de Salvador de Leon, donde su hijo Horacio Pazmiño tenia la Oficina Paz, dedicada a la prestación de servicios contables. Otro hijo de Pazmiño tenia un estudio fotografíco en la Avenida Nueva Granada. Sonia Margarita Diaz todavía trabajaba con el Señor. Pazmiño en la Esquina de Savador.  El resto de persona ya no trabajaba con nosotros.
Ultima visita de Pedro Infante a Venezuela.
En diciembre de 1955, cuando yo estaba en Tienda Honda, Pedro Infante visito a Caracas. Fue algo apoteósico. Vino con el Mariachi “Perla de Occidente” de Marcelino Ortega. Debuto en el Teatro Metropolitano. Su primera cancion fue “Camino de Guanajuato”, de Jose Alfredo Jimenez. Se la dedico a Marcos Perez Jimenez, lo cual le trajo consecuencias de carácter politico.  La entrada costo Bs. 5 de la época.  Del teatro se trasado al Paraiso, a la casa Presidencia, donde le dio una serenta al Gabinete Ejecutivo.
La Casa Militar le asigno una camioneta ranchera militar para su desplazamiento y una custodia de la Policia Militar. Hacian transmisiones en vivo por Radiodifusora Venezuela, desde los diferentes teatros  y cines de Caracas, donde se presentaba. Yo tuve la oportunidad de verlo en el Coney Island, en Los Palos Grandes. La entrada costo Bs. 2.oo. 
Jose Olivo trabajaba en la Comercia Santiago en las Palmas. Los dueños fueron al debut de Pedro Infante e invitaron a Jose Olivo, pero el no quiso ir.
24 de diciembre de ese año, Jose Olivo fue a visitarme en Tienda Honda, me llevo dos dulces de pasteleria y una correa de cuero, como regalos de navidad. Hablamos bastante, me dijo que no pudo viajar para Tovar pero que en el nuevo año iríamos los dos, o cua sucedió en octubre de 1959.  Me dijo que pasaría la “noche buena” donde sus hermanos Leopoldo y donde Antonia Ramirez, en Ciudad Tablitas y en Los Rosales, respectivamente. Esa misma tarde me puse la correa y a las 5:00 pm me fui para la casa de la Señora Blanca Diaz, en Los Castaños, cerca de a Gran Colombia, a pasar la “noche buena”.
Al pasar cerca de la Copa de Oro, en Los Castaños, adyacente a la Gran Colombia, en Los Rosales, en el jardín de una casa tenían un Televisor y estaban viendo la presentación en vivo de Pedro Infante en Radio Caracas TV.  Había bastantes vecinos disfrutando la transmisión.  Yo también me quede viendo el espectáculo. El señor de la casa brindó con wiski a los presentes.
Al terminar el programa, ya era tarde, me sentí deprimido y me devolví en un autobús de la Circunvalación no. 3.  Su conductor era Maclovio Contreras, esposo de mi prima Chua Jiménez, estaba de guardia. Le di casi dos vueltas a Caracas  y termine durmiendo en la Plaza de Santa Teresa, porque no podía entrar a la casa después de las 9:00 pm.
Es importante destacar que, el señor Pazmiño Bulnes no me permitió que fumar, tomar licor, decir grosería o que llegar tarde a la casa. Él me decía  que cuando yo hablara Ingles, podría hacer todas esas cosas en su presencia. Estas enseñanzas contribuyeron notablemente en mi formación moral.

De Tienda Honda a Carmelitas
El señor Pazmiño consiguió otro local en una casona antigua, e inmensa, ubicada en la Avenida Urdaneta, entre Carmelitas a Llaguno, a lado del correo. Alli funcionaba la Fuente de Soda “Bar Caracas”, regentada por un señor Italiano de nombre Antonio. En la noche atendia el negocio un español de nombre Manuel (Manolo), su hermana que era la esposa del dueño. Alli fuimos  parar.

La casa tenia, al fondo, un segundo piso con varias habitaciones. El Sr. Pazmiño guardo los corotos en un deposito del primer piso y tomo una habitación del segundo piso para el. Yo dormia en el almacen, arriba de los corotos.

Mi trabajo como “Dependiente en la “Fuente de Soda Caracas”·

En la noche yo regresaba a dormir en Carmelitas, pero me ponía a ayudarle a Manolo a recoger botellas, a cargar las neveras y colaborar con la limpieza del local.  En pago, Manolo me preparaba uno tremendos Sandwiches con un pan campesino completo, mantequilla, bastante queso amarillo, jamon,  tomates, salsa y un refresco. A veces me acostaba después de media noche.
Un buen dia, Manolo me dijo:

-¡amigo, este negocio lo van a vender.  Los compradores ya vinieron a verlos y hastan casi cerrando la negociación.  Pero usted no se preocupe por Antonio y yo ya le hablamos a los nuevos dueños y ellos están de acuerdo con darle empleo como dependiente de la sección de vitrinas, donde trabaja mi hermana hasta el fin de semana: Tremenda noticia. 

A los dos días llegaron los nuevos dueños y me los presentaron. Eran los Hermanos Mario, Cheo y Marin Noda Cabrera. De inmediato me converti en Dependiente en la Fuente de Soda Bar Caracas. Me asignaron una cuarto mediano que había en la parte alta, con el baño al lado y ponchera para lavar ropa
Allí permaneci casi cuatro años, tiempo en el cual, por recomendación, casi obligado.por el señor Mario Noda Cabrera,  aproveche para estudiar contabilidad general, cálculo mercantil, caligrafia y mecanografía en el Instituto Caracas, ubicado entre las esquinas de Veroes a Ibarras, en la Avenida Urdaneta de Caracas.

Mi horario era de 5:00 a 9:00 de la mañana, y de 6:00 de la tarde hasta las 2:00 de la madrugada y mi rutina diaria era la siguiente:
1)      Prender la cafetera, en la mañana , preparar sanwiches y rellenar arepas con una hoja de lechugas, mantequilla, queso blanco, amarillo y de mano, con ruedas de tomate  y salsa. Iban muchos clientes porque había muchas oficinas publicas cercanas.  Yo hacia café y despachaba empanadas, arepas y sándwiches. Marin Noda, se encargaba de la otra mitad del negocio y cobra.  En la refresquería estba la esposa de uno de los socios.

2)      Después del desayuno, hacia las compras en el Mercado de Solis.  Una lata grnde de jamon (tres kilos) costaba Bs. 8.00, cuando la subieron a 12.oo, decían que era un robo. Con Bs. 60.oo compraba todos los ingredientes: Café, azúcar, mayonesa, manteqjuilla, tres tipos de quesos, servilletas, palillos. Venia quedando libfre a las 10:oo m.

3)      A las 2:00 pm me iba a estudiar, regresaba a las 4:oo pm y dormia un poco, hasta las 6:oo pm. A veces iba al cine.

Al principio, como era menor de edad, atendendia la vidriera de los dulces, refrescos, cicarros y chucherías.

En el turno de la noche, ocupaba el lugar del expendio de cerveza

Tambien inicie el curso de Mecanica Automotriz de la National School.  Por cierto la caja para herramientas que daban, se la regale a Mario Noda para que la usara como caja para guardar el dinero del negocio.

Quise comprarme una bicicleta Reailing pero no pude porque costaba Bs. 350.oo  y solo ganaba Bs 125.oo mensuales. También quise estudiar canto con el Prof. Lanz, pero las mensuales eran de Bs, 200, oo

Descubierto por mi madre
Una vez mi mama se presento a mi trabajo, pues le habían dicho donde estaba desde que me fui de la casa.  Hablamos y luego la visitaba de vez en cuando.
Mi amistad con Salvador Serrato
En a Fuente de Soda Caracas conocí personalmente a Salvador Serrato, violinista del Mariachi de Silvestre Vargas (Mariachi Vargas de Tecalitlan), quien se había quedado en Caracas, entusiasmado por unas personas que instalaron El Tenampa, en la Av. Lincoln, al lado de Pro-Venezuela.  Él llegaba al Caracas a las 6 de la mañana, vestido de charro, con su violín, trasnochado y en estado de ebriedad. 
Yo le servía varios “palos” de ron, en una taza de café, para disimular por la hora. Él me decía,
“-manito, otro caballo, por favor”. 
A veces interpretaba algunas piezas con su violín y los clientes pagaban lo que el consumía. Comía algo y se marchaba a las 9 de la mañana. Yo converse muchas veces con Salvador. Le preguntaba sobre la música mexicana y sus intérpretes. Él hablaba, melancólicamente, de su relación profesional con Negrete, Infante, Aceves Mejía, Lola Beltrán y muchos más.
El Tenampa despareció al poco tiempo de fundado.  Salvador siguió tocando en una cervecería ubicada en la mezanina del Edificio Capriles, en la Plaza Venezuela. Salvador Serrato falleció en Caracas.
En esa época vinieron a Caracas muchos artistas mexicanos con mariachis.  Yo tuve la oportunidad de ver a varios de ellos, tales como Rosa de Castilla, Lola Baltra, Amalia Mendoza, Tony Aguilar, Miguel Aceves Mejía, Tito Guisar y muchos más.

La visita de mi papa  en Caracas
Un buen día, me visitaron en el Caracas, Fidel y mi papa.  Hablamos un rato y se fueron a visitar mi mama, quien vivía relativamente cerca. Aquello, me dijeron, que fue un drama, el se arrodillo ante su esposa (nunca se divorciaron), el se arrodillo ante ella y le pidió perdón por todo lo pasado.  Pero Ella no se inmuto. Se marcharon, a papa no lo volví a ver más.

Mi amistad con Jose Olivo en Caracas
El familiar mas cercano que yo tuve en Caracas, desde que vivía en Socarras, fue, y sigue siendo mi primo Jose Olivo.  El estudiaba Bachillerato y vivía en una pension estudiantil ubicada en la Avenida Baralt, entre llaguno y Camino Nuevo.  Yo vivía y trabajaba entre llaguno y Carmelita, en la venida Urdaneta.  Todos los días el pasaba por el negocio donde yo atedia la vidriera de chucherías, pastelería, cigarreria y refresos, etc., compraba algo y me pagaba con un “fuerte” y yo le daba vuelto de Bs. 20,oo.  Con eso se ayudaba un poco.
En compensación, el me invitaba los fines de semana a comer en la pension  Alli “comia caliente”, generalmente, comida criolla, con jugos, postre y café.
Durante el golpe del 11 de septiembre de 1958, paso corriendo y descalzo frente a mi trabajo, venia con una manifestación que había sido disuelta por la policía militar en Miraflores, entro mi cuarto,  se  puso un par de moscasines apaches y se perdió de vista, por ese dia.
El trabajo en el Correo de Caño Amarillo y en la Comercial Santiago que era una  distribuidora editorial, ubicada en La Salle, cerca de la Plaza Venezuela. Luego se traslado para estudiar en la extensión de la UCV en Maracay, Alla vendia prendas textiles a los profesores, pero debido y al cierre de la Universidad, po la inestabilidad política, viajo a la Universidad de Guayaquil, Ecuador, donde se graduo de Ingeniero Agronomo. Cuando regreso, yo trabajaba como auditor en Indulac – Industrias Lacteas. El empezó a trabajar en Corpomercadeo  y se residencio en Valencia, estado Carabobo
Viaje de Caracas a Tovar con Jose Olivo
Nueva visita a Tovar. En septiembre de 1959, durante mi segunda estadia en Caracas, viaje a Tovar en compañía de Olivo-  Ya tio Merced no vivía en Santa Barbara. Tenía su casa en la Curva en Sabaneta, donde tenía una bodeguita...  Nos estuvimos unos dos meses entre Santa Barbara y Tovar.  Yo me quedaba en Tovar,  mientras Olivo se encontraba en San Pedro, donde Cristina Ramirez.
Cristina Marquez trabajaba en Aerocav. Ella quería venir par Caracas, pero Olivo me dijo
-¡cuidado con una vaina!”. No vaya ser que tio Merced lo mande preso como hizo con Leonardo que lo llevo amarrado hasta la policía!
D regreso visitamos a Mercedes Ramirez en Mérida,  Allí conocí a su esposa el señor Dávila.
Se nos terminó el dinero y regresaos a Caracas con el pasaje fiado. En Valera Olivo compro  dos cigarros y acemitas para comer por el camino. Solo teníamos unos dos o tres bolívares.
Al fin llegamos al Terminal de Punce res, en la Avenida Urdaneta en Caracas.  Fui mi trabajo y pedí prestado Bs. 60.oo para pajar los pasajes y poder retirar nuestras maletas.  Olivo también consiguió el dinero que se le dio su hermano Leopoldo Ramirez, quien trabajaba en el Correo de Carmelitas y vivía en ciudad tablitas, con su señora Maria, la madre del torero “El Tovareño”.
Seguí trabajando en el Bar Caracas, hasta el 7 de enero de 1960, cuando me presente al Servicio Militar Obligatorio, en la Jefatura Civil de la Parroquia Sucre.  De alli nos llevaron al Cuartel de Conscriptos en Conejo Banco.
Y ahora, para el Ejericito
VER EL TOMO II









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